5.07.2012

Una niña en un mundo de prejuicios

Reproducimos el excelente artículo de Diario Expreso http://expreso.ec/expreso/plantillas/nota.aspx?idart=3288599&idcat=19308&tipo=2 sobre la audiencia de protección contra el registro Civil, y la acompañamos con algunas imágenes de esa jornada de lucha.



UNA NIÑA EN UN MUNDO DE PREJUICIOS
Roberto Aguilar

¿Dónde está el Estado? En la sala del juzgado cuarto de Garantías Penales, física y filosóficamente, a la derecha. Es día de audiencia en el caso de Nicola Rothon y Helen Bicknell, la pareja de lesbianas que pidió una acción de protección porque el Registro Civil se negó a inscribir con sus apellidos a su hija Satya, de cuatro meses de edad. Los abogados de la Defensoría del Pueblo auspician el caso y se sientan con las demandantes a la izquierda del estrado. Al frente, en fiera y singular batalla contra el neoconstitucionalismo y los derechos de las minorías, los juristas de la Procuraduría y del Registro Civil: siete en total, incluyendo algún representante de los grupos católicos fundamentalistas autodenominados "pro vida" y "pro familia", con un ostensible crucifijo sobre el pecho.
Nicola y Helen, inglesas, son pareja desde hace catorce años y viven en el Ecuador desde hace cinco. Decidieron formar familia porque leyeron la Constitución de Montecristi y se la creyeron toda, incluyendo aquello de que el Ecuador es un Estado laico y eso otro de "se reconoce la familia en sus diversos tipos". Nicola recurrió a la inseminación artificial y dio a luz a Satya, la niña de cara redondita y rosa con gorrito a rayas que las dos mujeres cargan por turnos en el estrado. "Queremos que Satya tenga toda la protección que merece", empiezan diciendo al juez Vicente Altamirano. "Somos una familia".
¡No lo son!, niega el Estado. Al abogado de la Procuraduría, Bernardo Crespo, le irrita el espectáculo que tiene al frente: dos mujeres desempeñando los papeles de padre y madre. No lo puede evitar: por momentos se desgañita y se retuerce, sacudiendo el dedo. "¡La familia homosexual por naturaleza no existe porque esa es una relación estéril! ¡Infecunda!", clama al cielo. ¿Se quejan de trato desigual? "¡Pero sí son ellas las que están proponiendo una desigualdad! ¡Ellas!", y las señala con el índice furibundo. "¡Quieren ser las únicas con derecho a ser dos madres para una niña! ¡Las únicas! ¡Un privilegio!", enronquece de indignación moral y clava enérgicamente el mismo dedo contra la pared, tres o cuatro veces con riesgo de rompérselo: toc, toc, toc.
Crespo había llegado temprano y con barra propia: un grupo selecto de sus estudiantes de Derecho que lo aplaude con decisión tras cada una de sus intervenciones. Son formalísimos y recién rasurados jóvenes de traje oscuro, corbata vistosa y cabellos cortos meticulosamente peinados: pasarían por miembros de un mismo club. Ocupan la mitad derecha de las cuarenta sillas que caben apretadas en la pequeña sala de audiencias y se mezclan de manera indiferenciada con funcionarios del Registro Civil y fundamentalistas católicos.
La otra mitad de la sala está ocupada por amigos de las mujeres, incluida la asambleísta María Paula Romo. Los seguidores de ambos se distinguen a primera vista, basta con fijarse quién viste de algodón y mezclilla y quién de casimir y seda; quién de traje y quién de pollera; quién de gris y quién de fucsia.
La audiencia arranca con una expulsión: la del fundamentalista católico Alfredo Barragán Molina del estrado. Con naturalidad se ha sentado, luciendo su enorme crucifijo, entre los abogados del Estado, que al parecer lo aceptan como un miembro más del equipo. Cuando Nicola Rothon lo identifica, pone los ojos como platos y habla con sus abogados. No resulta difícil hacerlo salir de ahí por disposición del juez. Crespo lo ve partir de su lado, pero no protesta.
Dos horas dura el intercambio de argumentos jurídicos entre las partes. La tesis de los abogados Patricio Benalcázar y Carla Patiño, de la Defensoría del pueblo, es clara y contundente: el Registro Civil se ha negado a inscribir a esta niña como parte de una familia legítimamente constituida y, al hacerlo, la está privando de su derecho a una identidad. Dicha privación proviene de un discrimen, pues no ocurriría si sus padres fueran heterosexuales. Es obligación del juez hacer valer los principios constitucionales y ordenar la inscripción de la niña.
Parece bastante simple, pero nada lo es si hay abogados de por medio. Y cuando toma la palabra el del Registro Civil, Fausto Flores, uno corre el riesgo de olvidar que el caso trata de dos mujeres y una niña, tan enterradas quedan las tres bajo el peso de farragosas explicaciones teóricas.
Habla Flores en plan magíster y mueve las manos como si trazara cuadros sinópticos en el aire. Aborda el neoconstitucionalismo en sus facetas a) ideológica o filosófica; b) metodológica; c) teórica. Considera enseguida una teoría del Derecho que contemple: a) valores; b) principios y c) reglas; siendo los primeros: jurídicos, políticos y morales; los segundos: derechos, garantías y libertades; y las terceras: textos jurídicos en general. Expone detalladamente la teoría del contenido esencial, en la que se distingue: a) el contenido esencial propiamente dicho; b), el contenido periférico, y c), el borde exterior; siendo el primero: un valor; el segundo: garantías y sujetos; el tercero: solemnidades y procedimientos.
Y sobre todo no olvidar, dice, que "las modernas teorías apelan a la realidad más que al derecho".
Nicola Rothon, Helen Bicknell y la pequeña Satya (es decir, cabalmente, la realidad) juegan a hacer pucheros. Hace rato que las dos mujeres, cuyo idioma español alcanza para la vida cotidiana, pero no para leer la Fenomenología del Espíritu, dejaron de escucharlo. No se pierden nada, pues al cabo de veinte minutos de complicadas elucubraciones de este tenor, la montaña termina pariendo un ratoncito: todo se resuelve en que "el caso está mal planteado".
Si a Flores la realidad se le va de las manos, a Crespo le da por negarla directamente. Pide que se nombre un tutor para la criatura, como si se tratara de un juicio de divorcio, pues "no hay nadie aquí que represente los intereses de la menor", dice, como si su mamá estuviera pintada. En nombre de los derechos de la niña desconoce los de su familia. Apela al principio de consanguinidad y certifica que Helen Bicknell no es nada para la niña: "sangre de mi sangre", pronuncia con voz temblorosa, como si los principios y valores de la familia que le inculcaron a él a mediados del siglo pasado fueran obligatorios para todos. Bajo el mismo criterio llama "madre soltera" a Nicola, que mantiene una pareja estable durante más años que el promedio de matrimonios heterosexuales en esta década.
En el pasaje más dramático de su intervención aspira profundo, como si se insuflara del espíritu de Teodosio, y proclama: "¡Dura lex, sed lex!". Finalmente invoca al rey Salomón, que sabía perfectamente lo que se debe hacer cuando aparecen dos madres para una sola niña. Así con el abogado del Estado laico. Los defensores del Pueblo están sinceramente escandalizados de semejante exhibición. Ni siquiera los fundamentalistas católicos que se manifiestan desde temprano resultan tan violentos.
Afuera, frente al Palacio de Justicia, como se llama con generosidad a este inmueble desvencijado, disfuncional y demodé ubicado junto a la Asamblea, los seguidores de ambas partes esperan por los resultados de la audiencia. A un extremo y otro de la escalera de acceso al edificio manifestantes proderechos de las minorías sexuales y fundamentalistas católicos exhiben sus carteles. Unos dicen: "No se puede limitar el amor", "Ante violencia moralista, reacción feminista", "No al Estado falocrático", "Es hora de que se familiaricen con la realidad". Y los otros: "No puede haber dos mamás para una niña". "Respeto a nuestra soberanía cultural y jurídica". "No al imperialismo extranjero de agendas de homosexuales que nada tienen que ver con la realidad de la familia en Ecuador".
Se refieren, por supuesto, a la familia heterosexual en el Ecuador, uno de cuyos ejemplos aparece retratado, por significativa casualidad, a pocos metros de ahí, en la vereda de enfrente: "Esta es nuestra familia Aldaz", se puede leer en una colorida gigantografía, junto a los intimidantes rostros de cinco procesados por asociación para delinquir. Son los presuntos miembros del tristemente célebre clan mafioso quiteño de Mama Lucha, que este día tienen su propia audiencia en el mismo edificio: "No somos una banda, somos una familia unida". Ninguno de los manifestantes da muestras de captar la ironía.
El abogado del Estado laico termina invocando el espíritu del bíblico rey Salomón. Él sabía perfectamente lo que se debe hacer cuando aparecen dos madres para una niña.

5.02.2012

SUSPENDEN AUDIENCIA DE PROTECCIÓN


Nuestra presencia fue firme y alegre, con música y consignas proclamando amor y festejando la familia diversa mientras esperábamos que se inicie la audiencia  por la Acción de protección puesta por dos ciudadanas lesbianas, en contra del señor Director General del Registro Civil, Identificación y Cedulación de Ecuador, al negarse la posibilidad de inscribir a su hija, concebida por inseminación artificial dentro de un hogar debidamente formado en Unión de Hecho.


Lamentablemente también hicieron presencia los inefables grupos de gente que escudándose  en una religión, expresan su ignorancia con discursos de odio y discriminación hacia las realidades diversas que existimos y somos parte de este país.
La audiencia de protección se ha fijado para el día VIERNES 4 DE MAYO A LAS 10H30, día que estaremos presentes con nuestro mensaje de paz, equidad y justicias para todas, exigimos que:
1. Se respete por parte del Registro Civil, Identificación y Cedulación el derecho de libertad que les asiste a Nicola Rothon y Helen Bicknell para formar una familia y para ser reconocidas legalmente como madres, independientemente de su orientación sexual.
2. La no discriminación por orientación sexual, a la intimidad personal y familiar de Nicola Rothon y Helen Bicknell por parte del Registro Civil, Identificación y Cedulación.
3. Que se acepte la inscripción de Satya Amani con los apellidos de sus dos madres.
4. Que se garantice el “Interés Superior del Niño”, en este caso Satya Amani del derecho a la identidad y, potencialmente, de otros derechos que están relacionados con el mismo, tales como el derecho a la salud, a la educación, y otros propios de su edad.
Asimismo,  exhortamos a todas las organizaciones sociales y civiles, nacionales e internacionales, académicas, universitarios,  organismos de defensa de derechos humanos etc. que se sumen a la denuncia y a las diversas manifestaciones de repudio en contra de esta grave situación de discriminación que viven las mujeres lesbianas en el Ecuador.

4.23.2012

CON LOS MISMOS DERECHOS!


Hemos recibido con mucha preocupación la denuncia de las señoras: Nicola Rothon y Helen Bicknell en contra del señor Director General del Registro Civil, Identificación y Cedulación de Ecuador, al negarse la posibilidad de inscribir a su hija, concebida con inseminación artificial, dentro de un hogar debidamente formado en Unión de Hecho.
Caso que pone en evidencia la vulneración de derechos de una pareja de mujeres lesbianas, así como los de su pequeña hija, por parte de una autoridad pública.

Esta negativa pone en situación de vulnerabilidad a las mujeres lesbianas en el Ecuador. La respuesta del Registro Civil viola los siguientes derechos: derecho a la igualdad formal, igualdad material y no discriminación; el derecho a tomar decisiones libres, informadas, voluntarias y responsables sobre su sexualidad, y su vida y orientación sexual; el derecho a la identidad personal que incluye tener nombre y apellido y familia; y, el derecho a la protección que el Estado debe a la familia en sus diversos tipos para garantizar la consecución de sus fines.

La negativa del Registro Civil, Identificación y Cedulación se fundamenta en que “nuestra legislación no contempla la duplicidad de filiación materna en una inscripción de nacimiento”.
La Constitución de la República del Ecuador, expresamente en el Art. 67,  da un reconocimiento abierto a “la familia en sus diversos tipos”, ya sea que éstas se constituyan por vínculos jurídicos o de hecho, es decir: por matrimonio, unión de hecho legalmente constituida o por vínculos no jurídicos; puntualizando que “se basarán en la igualdad de derechos y oportunidades de sus integrantes.”
Además, esta norma consagra la obligación del Estado ecuatoriano de proteger a los diversos tipos de familia y garantizarles condiciones que favorezcan integralmente la consecución de sus fines.
En  este caso se evidencia un desigual tratamiento de la Ley General de Registro Civil, Identificación y Cedulación hacia las accionantes y una desprotección legal a las mismas en razón de su orientación sexual; porque si se tratara de una pareja heterosexual, unida por matrimonio o unión de hecho, independientemente de que la filiación haya sido sexuada, asexuada o por adopción, el hijo o hija llevaría el apellido del hombre, pero como en este caso no hay un “hombre” las accionantes carecen de protección legal, lo cual, a la luz de la Constitución vigente, es arbitrario e injusto. 
Esta acción no solo se vulnera los derechos de las madres; Helen y Nicky, sino los derechos de  Satya Amani se encuentran privada del ejercicio de varios derechos, entre ellos el derecho a la identidad, lo cual va en contra de lo dispuesto en el Art. 2.1. y 2.2 de la Convención sobre los Derechos del Niño, instrumento internacional ratificado por el Ecuador.
En este sentido, exigimos:
  1. Que se respete por parte del Registro Civil, Identificación y Cedulación el derecho de libertad que les asiste a Nicola Rothon y Helen Bicknell para formar una familia y para ser reconocidas legalmente como madres, independientemente de su orientación sexual.
  2. La no discriminación por orientación sexual, a la intimidad personal y familiar de Nicola Rothon y Helen Bicknell por parte del Registro Civil, Identificación y Cedulación.
  3. Que se acepte la inscripción de Satya Amani con los apellidos de sus dos madres.
  4. Que se garantice el “Interés Superior del Niño”, en este caso Satya Amani del derecho a la identidad y, potencialmente, de otros derechos que están relacionados con el mismo, tales como el derecho a la salud, a la educación, y otros propios de su edad.

Asimismo,  exhortamos a todas las organizaciones sociales y civiles, nacionales e internacionales, académicas, universitarios,  organismos de defensa de derechos humanos etc. que se sumen a la denuncia y a las diversas manifestaciones de repudio en contra de esta grave situación de discriminación que viven las mujeres lesbianas en el Ecuador.

3.12.2012

A propósito del 8 de marzo


Compartimos nuestros sentires con imágenes de la Marcha de las Putas realizada en Quito el sábado 10 de marzo 2012:


Para quienes vivimos las muestras de discriminación por nuestra sexualidad en el Ecuador, quienes hemos denunciado en todos los espacios, y hemos hecho nuestra esta batalla en contra del Estado y de las instituciones que nos criminalizan y psiquiatrizan. Elevamos  nuestra voz para  que en algún momento de nuestra historia como país, sepamos que se hará justicia.

Nosotras: mujeres que amamos a otras mujeres, lesbianas, tortilleras, marimachas, carishinas, a veces putas, otras tímidas, pero sobre todo radicales con la libertad y el respeto, y comprometidas con  la justicia social y la lucha por el cambio de sistema, nos apropiamos de este 8 de marzo combativo, para denunciar la psiquiatrización de nuestros cuerpos, la criminalización de nuestras prácticas sexuales y de género, la falta de garantías jurídicas que nos impiden la posibilidad de ser madres, creando distinción y límites a lo que es una decisión personal.
La restricción hacia los espacios públicos, la censura de nuestros afectos por la heterosexualidad, que de forma obligatoria se ejerce sobre nuestros  cuerpos.
La educación que ha creado diferenciaciones sobre “el deber ser”  donde hemos sido excluidas, marginadas, estigmatizadas.
Frente a estos tipos de violencia le decimos NO y mil veces NO.
A la forma tan negligente en que se ha manejado este 8 de Marzo por los supuestos movimientos sociales y el Estado-Gobierno, que mientras miden sus poderes han olvidado la esencia de la lucha feminista:
No olvidamos, no callamos y siempre lucharemos por la igualdad entre seres human@s, por transformar las relaciones económicas y de clase que nos ha impuesto el Sistema Capitalista,  clasificándonos en Mayoría-minoría; nosotr@s-otr@s; hetero-homosexual; mestizos-indios; rico-pobre.
Luchamos todos los días por romper estos binarios, y considerarnos incluid@s en nuestro mar de diversidades.

Salud y anarquía

























 









3.09.2012

Manifiesto PUTA


¿Por qué Putas?

Nos llamaron putas y aquí estamos: porque así nos han llamado por salir de casa, por salir a trabajar, por salir a estudiar, por habernos hecho una ligadura, por tener más de una pareja, por proponer sexo, por andar con minifalda o escote, por salir de noche, por coquetear, por abortar, por andar solas, por decir no, por rechazar, por ser mujer y amar a otra mujer, por contestar, por gozar el placer sexual, por decidir no ser madres, por usar anticonceptivos, por divorciarnos, por negarnos a cumplir los roles establecidos, por habernos negado a vivir la violencia, por no ser puras y virginales... Si ser putas es hacer lo antes descrito, nos apropiamos y reivindicamos la palabra puta como actitud de resistencia feminista; reafirmarnos putas se transforma así en una demanda política de mayor respeto, sororidad e igualdad para todas las mujeres.

En este contexto, La Marcha de las Putas – Ecuador, denuncia públicamente la violencia sexual y de género. Es la respuesta a actitudes y prácticas muchas veces institucionalizadas de maltrato, cosificación, estigmatización, y opresión de las mujeres y cuerpos femeninos y feminizados; en particular, aquellas que nos colocan como responsables y "provocadoras" de la violencia contra nosotras mismas. 

Esta iniciativa, que ya ha sido realizada en otras partes del mundo se ha asumido en el Ecuador por colectivos, organizaciones de mujeres y feministas y transfeministas, artistas, activistas y personas movilizadas que levantarán sus voces por una vida libre de todo tipo de violencia, estereotipos y a favor de la libertad de estar, de ser autónomas, de vestirnos y ser como cada persona decida… que se respete la libertad estética!

Por ello, en este mes de marzo, mes de lucha, de movilización y acción feminista, manifestamos que:

Frente a la violencia que vivimos todas las mujeres y otras personas que asumen expresiones de género diversas, nos auto-proclamamos putas. 
Nos oponemos a las explotación, colonización, exclusión y opresión que el sistema de dominación patriarcal-capitalista, ejerce sobre nuestros cuerpos, mentes y vidas. Nos negamos a las maternidades obligatorias, a las relaciones sexuales forzadas, a la naturalización del acoso, al asesinato por el simple hecho de ser mujeres o ser de la diversidad sexual o de género. Exigimos a todas y todos, a las instituciones y a la sociedad que asuman su responsabilidad ante la desigualdad e inequidad que pone en condiciones de desventaja y discriminación, sobre todo, a las mujeres. 

Frente a la represión que sufren l@s trans y otras personas que asumen expresiones de género diversas, nos vestimos de putas. 
Una diversidad de géneros encabeza nuestra marcha porque reivindicamos, desde el feminismo y transfeminismo, la libertad estética y la diversidad de expresiones de género. Ni el feminismo es exclusivo de las mujeres, ni la transgresión del género es exclusiva de las personas trans. Reivindicamos todas aquellas expresiones de género que amplían el esquema binario de hombre y mujer. Reconocemos un mundo más allá del ser “mujeres femeninas” y “hombres masculinos”. Celebramos la subversión y trasgresión estética de quienes se visten “como putas”, como también celebramos la masculinidad de las mujeres machonas u hombres que nacieron con vagina, e incluso de quienes se niegan a asumir una expresión de género e identidad única.

Frente a la represión que sufren las trabajadoras sexuales - las putas remuneradas entre las putas otras - nos aliamos en un único bando de PUTAS TODAS. 
Rechazamos la doble moral que estigmatiza a las trabajadoras sexuales y afirmamos sus derechos; especialmente su derecho al trabajo y a ocupar el espacio público. Celebramos la posibilidad de las trabajadoras sexuales de reivindicar la capacidad de negociación sexual - no sólo en términos económicos - y celebramos, sobretodo, la necesidad de superar la tramposa división patriarcal en dos bandos - como "decentes en la casa" o "putas en la calle" o como mujeres “buenas” y “malas” - división que a menudo hace creer que las putas “de casa” están en mejor situación que las putas “de la calle”. TODAS PUTAS TODAS.

Frente a la negación del placer femenino, y porque puta, muchas veces, significa simplemente "la que goza", nos afirmamos TODAS PUTAS TODAS. 
Porque si existen tantas palabras para hablar en positivo de la autonomía y el placer sexual de los hombres - “macho”, “varón”, “cañón”, “campeón” - y en cambio no existe término alguno que enuncie en positivo la autonomía y el placer sexual de las mujeres - sino tan sólo "puta" y sus sinónimos - nos negamos a quedarnos sin palabras y nos nombramos, por lo tanto, positivamente putas… placenteramente putas… deliciosamente putas.

Frente al empobrecimiento y la invisibilización de las mujeres en la economía, en el cuidado de la vida y de la naturaleza nos declaramos putas.
Rechazamos el aumento de nuestra carga global de trabajo, y la destrucción de la naturaleza como fuente de vida. No más dependencia económica, desigualdad en el acceso al pleno empleo y a remuneraciones justas, a servidumbre y esclavitud laboral y sexual. Exigimos la redistribución igualitaria de la riqueza en el país, la seguridad social universal, el pago de la deuda social que el estado tiene con nosotras y reafirmamos que no seguiremos asumiendo las irresponsabilidades masculinas y paternas, ni el impacto de la economía de mercado.

Frente a la justificación familiar, social, policial, judicial y mediática de la violencia sexual y de género como auto-provocada por las actitudes y estéticas de insumisión femenina, alzamos la voz de putas. 
Y no nos callaremos hasta que las instituciones, y la sociedad en general, aprendan a ubicar correctamente la responsabilidad social y legal frente a la violencia sexual y de género y empiecen a juzgar no a las mujeres y transfemeninas por ser "buenas" o "malas", "decentes" o "putas", sino a los agresores por ser agresores y a los violadores por ser violadores.

Porque llegó la hora de RETOMAR la palabra PUTA para que no nunca más nos duela, nos culpe ni nos estigmatice. Vamos todas y todos… TODAS PUTAS TODAS. Que se escuche y se entienda en todo el territorio nacional que cuando decimos “NO es NO”

Con los mismos derechos



 Igualdad material y formal y la NO discriminación por razones de género:

Las acciones de protección sobre derecho a la igualdad material y formal y no discriminación por género fueron sorteadas el día de ayer, 8 de Marzo de la siguiente manera:

DPE, Nicola Rothon y Helen Bicknell vs. Registro Civil
Juzgado Cuarto de Garantías Penales

DPE, Wilton Guaranda y Nieve Solórzano vs. Registro Civil
Juzgado Primero de Niñez y Adolescencia


Invitamos a estar pendientes de las acciones que estamos preparando para el día de la audiencia.


3.07.2012

Con los mismos derechos!




CAUSANA, junto a la Defensoría del Pueblo, se encuentra apoyando DOS CASOS de igualdad material y formal y la NO discriminación por razones de género:

CASO1:
Dos compañeras lesbianas de nacionalidad inglesa, cuya Unión de Hecho fue legalmente reconocida  por las leyes ecuatorianas,  acudieron a la oficina del Registro Civil del Ecuador  27 de diciembre del 2011con el objetivo de inscribir a su hija Satya Amani Bicknell Rothon, concebida por inseminación artificial.
El Director Nacional de asesoría jurídica, de ese organismo responde, basado en el Art. 32 numeral 5, 33 y 80 de la Ley de Registro Civil y el artículo 82 de la Constitución  Política del Ecuador, negando la petición.
Ante esta negativa las peticionarias acuden a la Defensoría de pueblo para poner sobre la mesa el tema de la violación de sus derechos, ante lo cual la Defensoría decide tomar el caso y emprender una Acción de Protección: Los derechos de las peticionarias que se están violando, son los contemplados en elarticulo 66 numerales 4: “derecho a la igualdad formal, igualdad material y no discriminación”; y 9: “derecho a tomar decisiones libres, informadas, voluntarias y responsables sobre su sexualidad, y su vida y orientación sexual”. El artículo 67 donde se reconoce ”la familia en sus diversos tipos e insta al Estado su protección”. El artículo 68 que se refiere a las  uniones de hecho que “generará los mismos derechos y obligaciones que tienen las familias constituidas mediante matrimonio”.

CASO2:
Negativa del Registro Civil a inscribir a una niña con el apellido de su madre precediendo al de su padre, en contradicción con el Art. 66 numeral 28 de la Constitución, el cual establece: “El derecho a la identidad personal y colectiva, que incluye tener nombre y apellido, debidamente registrados y libremente escogidos; y conservar, desarrollar y fortalecer las características materiales e inmateriales de la identidad, tales como la nacionalidad, la procedencia familiar, las manifestaciones espirituales, culturales, religiosas, lingüísticas, políticas y sociales.
El próximo jueves 8 de marzo de 2112 se estará ingresando la acción de protección y estaremos realizando el seguimiento de estos casos que se vislumbran com.o emblemáticos en el reconocimiento y ejercicio de los derechos de no discriminación